Me preguntaban ayer ¿has visto Hiroshima mon amour?, sí he visto Hiroshima mon amour.Yo fui Nevers, podía haber contestado. Pero contesté podría decirte qué veía por la ventana de aquel autobús la primera vez que alguien me habló de esa película.
Lo único que da el tiempo, además de la muerte, es poder mirar lo que en el pasado te desgarró el corazón y burlate de ello. No me da otra cosa, si no me ayudó a olvidarme de él en tantos años en los que su recuerdo me acompañaba como si fuera una sombra de mí misma.
Lo único que me ha dado el tiempo pues es poder contar ahora que puedo decirte qué veía por la ventana de aquel autobús la primera vez que alguien me habló de esa película, es curioso, es curioso que la primera película de la que me hablara fuera Hiroshima mon amour y que dos años después me dejara después de ver A los que aman.
Tantos años después me gusta contar esta historia así, como si estuviera riéndome de mi misma, como si el único valor que tuviera aquella historia fuera el relato que años después he construído, el relato de un hombre frustrado cuyo sueño era ser director de cine que me dejó después de ver aquella mierda de película con la que él concluyó que no podía compartir conmigo quien él era.
Él era Hiroshima. Y después yo fui Nevers. Después yo fui Nevers hasta que empecé a reírme de mí misma.
domenica 13 gennaio 2013
Yo fui Nevers
Iscriviti a:
Commenti sul post (Atom)
Nevers mon amour...
RispondiEliminaAlb