domenica 25 novembre 2012

Evocación

El tema de esta semana es la evocación.

Estaba pensando en la evocación, y he pensado en el miedo. Quería hablar de cómo me sigo emocionando cuando pieso en Mathias, en cómo pensar en él me hace no pensar en muerte, sino en la vida. Y entonces pienso en el miedo.

La forma de mi ser es la evocación. Mi cárcel. Pienso. Entonces evoco una puesta de sol con Mathias y la evocación deja de ser cárcel y empieza a ser belleza. 

Esto me lleva a pensar si acaso mi malestar de esta semana no es otra cosa que mi capacidad de evocar todo lo vivido. Y todo lo vivido es también el miedo. Cómo soy capaz de, con sólo evocar el miedo, volver a sentirlo.

El miedo es también un fantasma que me angustia y me envuelve. Ein Gefühlsleben*.

También es también Isaías, que convive, junto a la evocación de los muertos y del miedo, como un Gefühlsleben.

Todo esto, que en semanas como esta me angustia y devora, resulta más llevadero si reconozco mi extraordinaria capacidad de evocación, de evocación de muertos y vivos.

Si acepto esta condición resulta un poco más cómoda esta cárcel de la evocación. También resulta más cómoda y acogedora si en esa evocación convive la presencia de personas como Mathias y las cosas bellas.

*Gefühlsleben: no encuentro palabra en castellano. Gefühl significa sentimiento y Leben vida.