Y allí seguía yo, buscando Cosmos de Gombrowizc, y equivocándome de nuevo.
Porque yo quería regalarle a Nacho Cosmos de Gombrowizc y vamos a la Feria del Libro de Madrid, Nacho y yo vamos a la Feria del Libro de Madrid y pregunto, pregunto en la caseta de Seix Barral, pregunto en la caseta de La Buena Vida mientras Nacho mira libros, otros libros, pregunto en Tipos Infames, sigo preguntando, tienes el libro de Gombrowiz, Cosmos, pregunto, mientras Nacho está a mi lado y me enseña otros libros, hola, de nuevo, hola, ¿tienes Cosmos de Gombrowicz? En ninguna caseta de la Feria del Libro de Madrid tienen Cosmos de Gombrowicz.
Y así, una vez más, me despido de Nacho. Y así me despido de Nacho en aquella misma esquina donde una vez nos encontramos.
Pero yo quiero regalarle a Nacho Cosmos de Gombrowicz, de nuevo quiero regalarle a Nacho Cosmos de Gombrowicz, así que al día siguiente me recorro todas las librerías de Madrid que yo conozco y pregunto una vez más si tienen Cosmos de Gombroviz. Pero en ninguna de las librerías que recorro y que conozco tienen Cosmos de Gombrowicz. Y de pronto, cuando la posibilidad de encontrar en Madrid Cosmos de Gombrowiz parecía irrealizable, me acuerdo de aquella librería que está tan cerca de Tirso de Molina donde una vez vi Cosmos de Gombroviz y pensé yo quiero regalarle Cosmos de Gombrowicz a Nacho, y corro esperanzada a comprar el libro que quiero regalarle a Nacho. Pero lo han vendido. Me dicen entonces Cosmos de Gombroviz está descatalogado.
Un gorrión colgado de la rama de un árbol en medio del bosque sigue siendo un gorrión colgado de la rama de un árbol en medio del bosque. Un gorrión absurdamente ahorcado en medio del bosque. Y todo este deseo, provocado absurdamente por mí. Una vez más he vuelto a equivocarme.
venerdì 19 giugno 2015
Equivocándome de nuevo
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