domenica 23 marzo 2014

Tema recurrente

Y, de nuevo, me encuentro pensando qué es verdad, qué es verdad.

Como Ana Magnani frente al espejo, devastada por el amor, en ese cortometraje de Rosellini del año 1948, me encuentro pensando qué es verdad, qué es verdad.

Será que ya me he preguntado en otras ocasiones esto, ya que me resulta bastante familiar estar buscando los CDs de las sinfonías de Brahms, y empezar a canturrear la tercera sinfonía de Brahms.

Esto que yo siento canturreando la tercera sinfonía de Brahms (sé que pronto llegará el tercer movimiento), es verdad. 

Si la verdad no es cognoscible, será sentible. De aquí procede el consuelo que me produce el tercer movimiento de la tercera sinfonía de Brahms.


Me consuela, también, pensar que lo que lleva despertándome desde hace más de un mes en medio de la noche es precisamente esta verdad sentible.

Hoy quiero pensar que si mi consciente no supo reconocer qué es lo falso, lo supo reconocer mi subconciente, despertándome invariablemente en medio de la noche durante estas semananas en las que abrí mi corazón a lo que aparentemente parecía verdad. Pensar que mi subconsciente supo ver la verdad, la verdad de lo falso, me consuela. También. 

martedì 4 marzo 2014

Incontrolablemente caprichosa

Yo nunca fui una niña caprichosa. Y, sin embargo, esta semana me siento incontrolablemente caprichosa.

Resulta muy cruel quitarle a una niña un caramelo cuando apenas había empezado a degustarlo.

¿Y quién me devuelve mi tierno y sabroso caramelo?
 
¿Conseguirá papá que me devuelvan el caramelo si lloro un poco más?