Hoy mi amor suena como la música de Xenakis. Incomprensible, infranqueable, encerrada en su forma y conectada a quien es a través de secretas conexiones de sentido que ella misma, María, construye.
Como la arquitectura de la música de Xenakis María ha encerrado su amor en una estructura de límites impuestos pero insostenible que poco a poco va derrumbándose. Quizá el desorden del continuo/discontinuo le ayude a alcanazar el orden (interior).
mercoledì 16 marzo 2011
La arquitectura de la música como la arquitectura del amor (de María)
giovedì 10 marzo 2011
Las consecuencias del tedio
María se aburre en un acto institucional y protocolario. María asiste a un acto protocolario y se aburre. Habla un político, habla otro político, habla el representante de un banco patrocinador. Y María se aburre. Y, de pronto, aparece un pensamiento lacerante en su mente.
Un pensamiento lacerante aparece en su mente mientras observa a las personas que presiden la mesa de ese acto institucional al que asiste María. Y entonces María piensa: ¿qué estará haciendo Isaías en este momento? Claro, que María piensa esto porque se aburre mucho.
Pero que ese pensamiento surja del más anodino tedio no quiere decir que ese pensamiento no sea lacerante, porque, de pronto, María ha pensado: ¿y si en este preciso instante en el que el tedio me asedia una rubia de larga melena se la está chupando mejor de lo que yo lo hacía? Si es así, querida María, estamos perdidas.
venerdì 4 marzo 2011
la sombra de quien es
Si no eres tú
quizá seas una sombra de quien es
o quien es sea una sombra de quien eres tú
*así piensa María cuando piensa en Isaías