venerdì 8 aprile 2011

Ámame o abandóname

En la imperfección del directo, mi amor es tu amor, mi amor es tu amor, ámame o abandónmame, tú no me crees, pero yo sólo te amo a ti, y todo lo que sigue cantando Nina Simone con esa boca gigante e imperfecta en el directo, la boca de Nina Simone, para que deje de ser la boca de Nina Simone y, de un modo mágico, pase a ser la boca de Isaías. Es entonces cuando su boca (la de Nina Simone) deja de ser su boca para ser sus labios (los de Isaías), sus labios que tanto me excitan, que tanto me excitaban no por lo que podía hacer tan bien como aquello que hacía tan bien con sus labios sino porque sin su boca, sin sus labios, nunca habrían estado sus palabras que tanto me excitaban, sus palabras en su boca, sus palabras que estaban ahí porque ahí estaban sus labios que tanto me excitaban.

sabato 2 aprile 2011

Brahms y la intimidad

Escucho el tercer movimiento de la tercera sinfonía de Brahms y, de pronto, todo tiene sentido.

Mientras dure el tercer movimiento de la tercera sinfonía de Brahms todo tiene sentido, mientras mi mente desaparezca y mi cuerpo se haga tangible.

Todo, en una intimidad apenas compartida, no comunicada, no trasferida (de lo que María se lamenta terriblemente), tiene sentido en la exaltación romántica de la música de Brahms.



María tararea la melodía, li la la, la la li, repeat, suena otra vez, li la la, la la li, puede alargar la exaltación romántica cuantas veces lo desee, li la la, la la li, cuantas veces lo desee, li la la, la la li, cuantas veces lo desee, li la la, la la li, cuantas veces lo desee, aunque sólo tenga sentido mientras dure el tercer movimiento de la tercera sinfonía de Brahms.