Tomar un café en la calle a las 8 de la mañana antes de entrar a la oficina y ver a un chico de unos 16 años de pie, nervioso, en la acera de enfrente mirando hacia los lados durante un buen rato. Pensar 'tiene un TOC' y quedarte observando para robarle una historia a la vida. A los 15 minutos el chico mira hacia arriba, hacia una de las ventanas del edificio de enfrente, saca una tiza del bolsillo y dibuja un trazo sencillo en el suelo. Ve a la policía y se incorpora rápidamente y vuelve a la acera. Está muy nervioso. Cuando todo se calma vuelve al asfalto. Está escribiendo. Definitivamente está escribiendo. Escribe una sola palabra culminada con un dibujito: una sonrisa y un guiño. "Perdóname". Así empieza un buen día.
lunedì 18 giugno 2012
Perdóname
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¿Qué le habrá hecho? ¿Por qué le pedirá perdón? Ahí está lo fasciante de tu post.
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