Decía que María quería conocer a su madre. Cierto. María quería conocer a su madre. Pero cuando decía esto nunca llegué a considerar mi propio punto de vista, sólo era capaz de ver el punto de vista de María. Por eso algunos hablan de la necesidad de cambiar el punto de vista, la perspectiva, para resolver lo que parece irresoluble. La perspectiva, pues, puede llegar a ser crucial.
Sí, decía que quería conocer a su madre. Pero entonces no pensaba en la posibilidad de que su madre no me gustara, a mí. Porque, ¿y si hubiera conocido a su madre y resultara que su madre, ella, no me gusta? Porque si su madre, que es quien tiene la culpa, no me gusta, entonces parece que podemos empezar a resolver lo que parecía irresoluble.
mercoledì 28 dicembre 2011
Su madre no nos gusta
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Las madres son intocables, pero a su hermana sí que podríamos partirle las piernas.
RispondiEliminaAlb