Hasta ahora no lo había expresado así, pero hoy, ante el sin sentido de esta afición que siento hacia esta nueva quimera que he construido, el nuevo sueño, puedo decirlo: Soy una hoolingan del amor. Pero una hoolingan contra mí misma.
Si no fuera tan consciente de las consecuencias devastadoras, por su duración en el tiempo sobre todo, de este hooliganismo del amor, no estaría escribiendo estas palabras. Pero, como decía, conozco esas consecuencias devastadoras demasiado bien, y es por eso que no quiero volver a vivirlas. Suficiente, como diría un buen amigo mío.
Sin embargo, para no volver a vivirlas, para dejar de ser una hooligan del amor, he de dejar de sentir así. Y para dejar de sentir así he de dejar de tener apego a esta forma de sentir. Porque efectivamente esta noche solitaria y calurosa, y un tanto desesperada, me pregunto: ¿es apego hacia la quimera o apego hacia esta forma de sentir?
Ya podría yo aprender a desapegarme de la quimera, del sueño del amor, como he aprendido estos últimos años a desapegarme de las cosas, del dinero, de los sueños, de las pertenencias... Y sin embargo, de nuevo, este apego que me aleja de la vida. De vivir.
lunedì 28 luglio 2014
Hooliganismo del amor
Iscriviti a:
Commenti sul post (Atom)
Nessun commento:
Posta un commento