martedì 4 marzo 2014

Incontrolablemente caprichosa

Yo nunca fui una niña caprichosa. Y, sin embargo, esta semana me siento incontrolablemente caprichosa.

Resulta muy cruel quitarle a una niña un caramelo cuando apenas había empezado a degustarlo.

¿Y quién me devuelve mi tierno y sabroso caramelo?
 
¿Conseguirá papá que me devuelvan el caramelo si lloro un poco más?

Nessun commento:

Posta un commento