La respuesta estaba en tu interior. La respuesta estaba en mi interior.
No importa que los grandes profetas y maestros espirituales lleven milenios proclamando una y otra vez, una y otra vez, la respuesta está en tu interior, la respuesta está en tu interior. Este enunciado sólo aparentemente tópico sólo son palabras huecas, hueras, si no son pronunciadas desde mi interior.
Quizá por ello una poderosa imagen domina mi pensamiento estos últimos días: la imagen de un lugar donde brota el agua luminosa a borbotones, el agua que nace de la tierra, el nacimiento de un río.
Las corrientes de agua que se mueven por el interior de la tierra sind nicht zu sehen (no se pueden ver), pero esta agua que brota limpia el camino y me ayuda a reconocer, a aceptar, con más humildad cómo ciertamente llevo años buscando la respuesta en el exterior, cuando la respuesta sólo podía encontrala en mi interior.
El agua de este nacimiento está fría, y de tan fría, quema. Pero purifica.
sabato 8 dicembre 2012
El nacimiento de un río
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Tía, aquí hay sexo.
RispondiEliminaAlb