La vida es insondable. La comprensión de la vida es insondable. ¿Cuántas percepciones de nuestra propia vida nos perdemos precisamente por las limitaciones que la misma vida nos impone? ¡Tantas veces me ha producido este pensamiento un vertigo inconfesable, un pavoroso miedo a la oscuridad! Pero también, y esto he de reconocerlo, cierta fascinación por la búsqueda inconstante de la verdad y la belleza de su encuentro, muchas veces dolorosa, muchas emocionante, y siempre parcial.
Ayer yo no era María ni él Isaías. Ayer yo era yo y él era él. María e Isaías estaban sentados en otra mesa. Y es sólo entonces, cuando me quito la máscara de María y dejo de ponerle a él la máscara de Isaías, cuando puedo emprender la búsqueda de esa verdad parcial, punzante y fascinadora, no sólo para poder cerrar el pasado, sino, y aquí reside lo más importante, para darle una oportunidad al futuro.
domenica 1 aprile 2012
Parciales verdades
Iscriviti a:
Commenti sul post (Atom)
¡Tú sí que eres punzante y fascinadora!
RispondiEliminaAlb