No encontré una mejor manera. Seguro que había otra salida, una mejor solución, pero María no la conocía.
Si hubiera tenido la oportunidad de preguntarle a una asamblea de 500 personas, hubiera cogido el micrófono sin vacilar y habría preguntado a la asamblea: ¿vosotros qué pensáis?, ¿creéis que es una buena idea, para olvidarme de Isaías, decirle que no vamos a volver a vernos"?. Hubiera aceptado la decisión de la asamblea.
No tengo asamblea que me ayude a tomar este tipo de decisiones, pero tengo momentos musicales como estos, que me ayudan a recordar lo que María llegó a sentir.
lunedì 30 maggio 2011
La asamblea podría haberme ayudado
Iscriviti a:
Commenti sul post (Atom)
¿Exhibicionismo emocional?
RispondiEliminaAhora mismo estoy alzando las dos manos en señal (asamblearia) de aprobación.
Alb