Nadie quiere hablar del dolor, pero todos lo experimentamos y la forma en que manejamos las pérdidas es lo que define cómo somos.
Paul Auster
Duele tanto el discurso del dolor
en este tiempo de pérdidas.
Duele tanto a los que tanto tanto tanto
tiempo han ido atesorando palabras:
amor,
padre,
cercanía,
minucioso,
futuro,
música,
perdón,
seis,
recuerdo,
desayuno,
reto,
sala de estar
...
una larga y larga recopilación de objetos
que se ganaron a pulso y
que componen el profundo diccionario de su nombre.
Yo quisiera encontrar en el mío
la palabra consuelo...
Sólo sé que a veces temo a las palabras,
que tal vez sería más fácil vivir
sin un lápiz como puñal apretado en la boca del alma
a la caza interminable de esos tesoros
que guardo en este íntimo diccionario caótico;
vivir con poco,
reducir al mínimo el corpus,
porque la posibilidad de la pérdida es directamente proporcional
al grosor de nuestras vidas.
Es extraño, pero también llego a la absurda conclusión de que
los diccionarios salvan.

Paraíso perdido será siempre el paraíso...hoy le decía a Ruth, que he perdido la capacidad de comunicarme..temo verbalizar la realidad que vivo, porque parece que entonces se torna más real...por eso parece que estoy más lejos..pero sólo tengo miedo, miedo a que mi vida se convierta para siempre en mi peor pesadilla...y he descubierto parcelas de mí misma que me horrorizan..soy débil y vulnerable...todas las mañanas siento que sobre mi cae un peso que soy incapaz de levantar...y hay segundos en los que sé que esto pasará...y otros en los que tengo la certeza que esto no es más que la punta del iceberg...son palabras tuyas las que glosan las de Paul Auster? Nadie mejor para ponerle "voz" a lo que soy incapaz de expresar de forma coherente..GRACIAS a este colectivo por estar cerca...ahora somos todos rubios
RispondiEliminaTe quiero, rubia
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